La sociedad, en general, y el mercado, en particular, siguen de cerca la evolución de las variables económicas en un contexto de deterioro acelerado de las expectativas. Esto no permite pensar en el mediano ni en el largo plazo y obliga a pasar la coyuntura en tanto y en cuanto el Gobierno no muestre un plan efectivo con el que intente normalizar el rumbo del país. Por el contrario, los operadores observan que la incertidumbre domina el escenario y, así, refugian sus capitales en los dólares financieros y en el blue, según el monto disponible.
En el corto plazo, tanto la relativa cercanía de las elecciones como la importante caída en los indicadores de confianza en el Gobierno son importantes restricciones que dificultan la posibilidad de estabilizar y recuperar definitivamente la economía, señala Gustavo Reyes, economista del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral). Sin embargo, dado el programa vigente con el Fondo Monetario Internacional (FMI), esas restricciones no implican necesariamente que la economía vaya a desestabilizarse totalmente hasta el próximo período electoral. Teniendo en cuenta estas particularidades, en el corto plazo (hasta las elecciones) se abren dos escenarios alternativos:
• El optimista, donde la economía continúa en un esquema muy débil y similar al actual, pero que se no descontrola totalmente.
• El pesimista, en el cual la economía efectivamente termina de desestabilizarse totalmente. En este último y peligroso escenario, plantea Reyes, se identifica una parte importante de la población según una encuesta nacional del estudio Reale Dalla Torre, que revela que más del 60% de los consultados cree que la economía puede entrar en un proceso de hiperinflación.
Por otro lado, según estimaciones oficiales, la economía se ha vuelto a estancar en el último semestre y teniendo en cuenta lo analizado anteriormente; para el mediano plazo, también pueden distinguirse dos escenarios alternativos: el optimista donde la economía comienza a recuperarse después de las elecciones y el pesimista, en el cuál no se logra escapar del clima de estancamiento.
Según el Ieral, hay factores que implican ciertos riesgos mayores para el rumbo económico. Las variables del contexto interno, están relacionadas con el entorno político y con el acuerdo con el FMI. En el primer caso, el cambio en Economía, la intensidad en las peleas políticas y las dificultades que tuvo la nueva ministra, Silvina Batakis, para armar su equipo no han ayudado a reducir la probabilidad del escenario de descontrol. Las externas no están bajo el control del Gobierno y se relacionan con la evolución de la tasa de inflación en Estados Unidos y el precio internacional de las commodities, esenciales para la difícil tarea de acumular reservas en dólares.
Medidas
Para importadores y para los Cedear
El Banco Central (BCRA) liberó el acceso al mercado de cambio para el pago de importaciones de los insumos por pedidos de hasta U$S 4 millones o el 40%, hasta un tope de U$S 20 millones, siempre que se trate de insumos a utilizar en la elaboración de bienes en el país y en origen hasta el 27 de junio. La entidad monetaria nacional también decidió incluir a la tenencia de los Certificados de Depósito Argentino (Cedear) en el límite de disponibilidad de U$S 100.000 que pueden tener las empresas que acceden al mercado oficial de cambios. Asimismo, dispuso incluir a esos instrumentos que no podrán operarse ni en los 90 días previos ni en los 90 días siguientes al acceso al mercado oficial. Los Cedears son activos financieros con operatoria local, que representan acciones ordinarias de empresas que cotizan en el exterior. Se negocian tanto en pesos como en dólares.
Turismo extranjero
Podrán vender hasta U$S 5.000
Los turistas extranjeros podrán vender en entidades financieras autorizadas (bancos o casas de cambio) hasta U$S 5.000 al tipo de cambio MEP, en el marco de las nuevas medidas implementadas por el Gobierno como incentivo para que liquiden sus divisas en el sistema oficial. La medida permitirá a los turistas la venta de moneda extranjera en entidades autorizadas a operar en el mercado de cambio con la presentación de la documentación identificatoria utilizada para el ingreso al país. La cotización que se utilizaría como referencia será la del denominado dólar Bolsa o dólar MEP, que al cierre de la jornada llegó a $ 321,50. A los efectos de agilizar la atención al cliente la entidad interviniente podrá liquidar la operación sobre la base de los precios de referencia disponibles en ese momento. También deberá concretar las operaciones con títulos valores hasta dos días hábiles de ser encomendada por el turista no residente.
Malhumor burstátil
Bonos argentinos en baja en EEUU
La deuda pública argentina sufrió ayer otra rueda de repudio generalizado del mercado financiero internacional que le infligió bajas de hasta 8,4% y provocó que el Riesgo País trepe hasta los 2.838 puntos. Los bonos derivados del canje que realizó Martín Guzmán acumularon en el año caídas superiores al 40%.
La falta de respuestas a la crisis financiera por parte del Gobierno acentuó la incertidumbre y los inversores internacionales cada vez están más convencidos que uno de los próximos pasos en materia financiera por parte de la Argentina será una nueva reestructuración de su deuda soberana. Pese a esta debacle, las acciones locales experimentaron un alza sostenida, producto de compras de oportunidad. El Merval avanzó 4,7% a 112.017,03 puntos con algunos papeles rozando los dos dígitos de progreso. No hubo bajas.
Menos liquidación
Parálisis en la venta de soja
En su afán por captar los pocos dólares que pueden ingresar, las noticias no son buenas para el Gobierno nacional. En el mercado observa que las ventas de soja están prácticamente paralizadas y eso implicará una baja en la liquidación de divisas por parte de las producciones agroexportadoras. Así, esas ventas quedaron en valores mínimos sólo registrados desde la campaña 2009-2010. Hasta la semana pasada quedaban venderse cerca de 23 millones de toneladas de la oleaginosa, con un valor estimado en U$S 12.900 millones a precio de exportación (equivalente a casi un tercio de las reservas brutas del Banco Central), y durante la semana anterior se comercializaron apenas 480.000 toneladas. En esto días, las ventas del poroto “se congelaron”. Más aún ante los rumores de que el Gobierno estaría trabajando en un desdoblamiento cambiario o una quita de retenciones.
Déficit fiscal
Condenados a la austeridad
Esta semana, el Gobierno pudo mostrar que se logró cumplir una de las metas comprometidas con el FMI. El Sector Público Nacional registró en junio un déficit primario de $ 321.644,4 millones. A los fines de los objetivos contenidos en el programa consistentes con una meta de déficit primario de 2,5% del PBI, se estableció un límite anual para el cómputo de los ingresos provenientes de las rentas de la propiedad vinculadas a las emisiones primarias de títulos públicos equivalente al 0,3% del Producto. Considerando ese límite, el déficit primario es de $ 800.681,4 millones (1,05% del PBI), cumpliendo la meta del primer semestre establecido en el Programa de Facilidades Extendida, explicó el Ministerio de Economía. El área que conduce Silvina Batakis ya ha comunicado al gabinete que en la segunda mitad de este año, todos los sectores estarán condenados a la austeridad, con una revisión exhaustiva de los gastos estatales.
Las reservas
El Central sigue interviniendo
El Banco Central vendió ayer cerca de U$S 50 millones, en otra jornada con fuerte demanda de la divisa estadounidense para la importación de energía. Así, la entidad que preside Miguel Pesce acumula un saldo negativo de U$S 340 millones en lo que va de esta semana y casi U$S 1.000 millones en el mes con sus intervenciones en el mercado, con el fin de que el dólar no siga disparándose. El BCRA informó ayer que las reservas internacionales brutas se ubican en U$S 39.679 millones, aunque la disponibilidad real de divisas estaría en el orden de los U$S 3.000 millones. En el mercado observan con inquietud la debilidad en la que se encuentran aquellas reservas pese a que este ha sido un año de fuertes aumentos en el precio de las commodities que, históricamente, han sido uno de los motores para la acumulación de dólares en la autoridad monetaria.